Becas que se consideran salario de los trabajadores

El artículo 166 del Reglamento de la Ley del Impuesto Sobre la Renta señala que para fines fiscales deben considerarse ingresos por la prestación de un servicio personal subordinado (y no previsión social) el importe de las becas otorgadas a personas que hubieren asumido la obligación de prestar servicios a quien otorga la beca, es decir, como contraprestación, de tal suerte que el importe de la beca se pueda considerar como pago por el servicio que se presta. Esta disposición reglamentaria se da porque algunas personas otorgan becas a quienes no son propiamente sus trabajadores a cambio de que estos desempeñen un servicio dentro de sus empresas.

La autoridad fiscal ha considerado que estos son pagos de salarios disfrazados de becas y que por lo tanto debieran estar gravados con el impuesto sobre la renta. Recuérdese que los gastos de previsión social, de conformidad con el artículo 46 del reglamento de la ley del impuesto sobre la renta pueden efectuarse en relación con los trabajadores del contribuyente y, en su caso, con sus cónyuges o con las personas con quien vivan en concubinato, con sus ascendientes o descendientes cuando dependan económicamente del trabajador, incluso cuando tengan parentesco civil, así como con los menores de edad que satisfecho el requisito de dependencia económica, vivan en el mismo domicilio del trabajador.

Se da el caso en que se le otorga una beca a una de las personas relacionadas con el trabajador y se le exige a cambio un servicio para la empresa. En este caso el monto de la beca se debe considerar pago de salario. Por otra parte, la fracción VIII del artículo 93 de la Ley del Impuesto Sobre la Renta señala que se consideran gastos de previsión social, y por ende, exentos de impuesto, las becas educacionales considerando, entre otros requisitos de deducibilidad para el patrón que las otorga, el que se concedan de manera general en beneficio de los trabajadores (o en forma gratuita a las personas antes comentadas).

Por: Redacción

Desperdicios respecto de los cuales procede la devolución inmediata del IVA

Conforme al artículo 1-A de la Ley del Impuesto al Valor Agregado, quienes adquieran desperdicios para ser utilizados como insumos de su actividad industrial o para su comercialización deben retener el impuesto que se les traslade sobre tales adquisiciones. La retención es sobre el total del IVA trasladado en el comprobante. Es debido a ello que las personas morales que hayan efectuado la retención del IVA y que se les hubiere retenido el IVA, por las operaciones referidas, cuando en el cálculo del pago mensual de dicho impuesto resulte saldo a favor, podrán obtener la devolución inmediata de dicho saldo disminuyéndolo del monto del impuesto que hubieren retenido por las operaciones mencionadas en el mismo periodo y hasta por dicho monto.

La disminución solo es procedente hasta por el monto del impuesto retenido.

Las cantidades por las cuales se hubiese obtenido la devolución inmediata, no pueden acreditarse en declaraciones posteriores, ni ser objeto de compensación.

La regla 4.1.2., de la Resolución Miscelánea Fiscal 2020, precisa que se consideran desperdicios para ser utilizados como insumo de la actividad industrial o para su comercialización, todos los materiales del reciclaje de metales ferrosos y no ferrosos; las aleaciones y combinaciones de metales ferrosos y no ferrosos; vidrio; plásticos; papel; celulosas; textiles; los productos que al transcurrir su vida útil se desechan, y aquellos residuos que se encuentran enlistados en el anexo normativo contenido en la NORMA Oficial Mexicana NOM-161-SEMARNAT-2011, que establece los criterios para clasificar a los Residuos de Manejo Especial y determinar cuáles están sujetos a Plan de Manejo; el listado de los mismos, el procedimiento para la inclusión o exclusión a dicho listado; así como los elementos y procedimientos para la formulación de los planes de manejo, publicada en el DOF el 1 de febrero de 2013.

Lo anterior, con independencia de la denominación o descripción que de ellos se realice en el comprobante fiscal, así como de la forma en que se presenten, ya sea en pacas, placas, piezas fundidas, lingote recuperado, o cualquier otra forma o que se trate de estos materiales o productos referidos en el párrafo anterior, aun cuando hayan sido sometidos a un proceso de selección, limpieza, compactación, trituración o cualquier tratamiento o proceso que permita su reutilización y reciclaje.

Por: Redacción

Periodicidad en las declaraciones de las asociaciones civiles con fines no lucrativos

Las personas morales con fines no lucrativos se encuentran obligadas a presentar declaraciones mensuales únicamente en su carácter de retenedoras de impuestos, ya que por no realizar actividades que generen ingresos acumulables o gravados (con la excepción de que sí pudieran realizarlas), no están obligadas a presentar declaraciones mensuales.

Deben en consecuencia sujetarse solamente a la normatividad aplicable a los retenedores. Por ejemplo, el séptimo párrafo del artículo 96 de la Ley del Impuesto Sobre la Renta establece que el impuesto retenido sobre los salarios pagados a sus trabajadores debe enterarse a más tardar el día 17 de cada uno de los meses del año de calendario. El quinto párrafo del artículo 106 del mismo ordenamiento, precisa que cuando las personas físicas les presten servicios profesionales, aquellas deberán retener, como pago provisional de estos, el monto que resulte de aplicar la tasa del 10% sobre el monto de los pagos que les efectúen, sin deducción alguna, debiendo pro­porcionarles a las personas físicas comprobante fiscal en el que conste el monto del impuesto retenido, el cual deberá enterarse, en su caso, conjuntamente con las retenciones señaladas en el artículo 96 antes referido.

El quinto párrafo del artículo 116 establece que las retenciones de ISR sobre arrendamiento que les efectúen a las personas físicas se enterarán en los periodos antes comentados. El cuarto párrafo del artículo 1-A de la ley del IVA señala para quienes no efectúan pagos provisionales en su carácter de contribuyentes, que a más tardar el día 17 del mes siguiente a aquél en el que hubiesen efectuado la retención, deberán enterarla, sin que contra dicho entero pueda realizarse acredita­miento, compensación o disminución alguna.

Es recomendable verificar en la constancia de obligaciones fiscales la obligatoriedad o la inexistencia de esta, de presentar pagos mensuales de contribuciones, debido a que algunas personas morales con fines no lucrativos, al darse de alta, manifiestan con error, por ejemplo, obligación de presentar declaraciones mensuales de IVA, y por lo tanto, deben cumplir con tal obligación hasta en tanto no presenten una aviso de modificación o actualización de obligaciones fiscales.

Por: Redacción

Casos en los que no procede la imposición de la multa más benéfica para el contribuyente

Existe un criterio interno del Servicio de Administración Tributaria el cual el contribuyente debe tener en consideración, y pese a que en parte no le es benéfico, debemos conceder en que esa autoridad exactora tiene razón en cuanto a lo que en él establece.

El penúltimo párrafo del artículo 70 del Código Fiscal de la Federación precisa lo siguiente:

“Cuando la multa aplicable a una misma conducta infraccio­nada, sea modificada posteriormente mediante reforma al pre­cepto legal que la contenga, las autoridades fiscales aplicarán la multa que resulte menor entre la existente en el momento en que se cometió la infracción y la multa vigente en el momento de su imposición.”

Respecto del precepto referido, el criterio de la autoridad sostiene que:

“El artículo 6, primer párrafo del Código en comento, establece que las contribuciones se causan conforme se realizan las situaciones jurídicas o de hecho, previstas en las leyes fiscales vigentes durante el lapso en que ocurran.

De la interpretación estricta a ambas disposiciones fiscales, la aplicación de las multas que dicho Código prevé, debe ser de acuerdo al ordenamiento legal que esté vigente en el ejercicio fiscal en el que se actualicen las situaciones jurídicas o de hecho que se sancionan, independientemente de que se impongan con posterioridad.

Sin embargo, el beneficio a que se refiere el artículo 70, penúltimo párrafo del multicitado Código, debe entenderse en el sentido de que únicamente procede conforme a la ley vigente, sin que sea posible que la autoridad con fundamento en este precepto legal, pueda modificar la sanción, después de que ésta ha sido notificada al infractor, si posteriormente se reforma el precepto legal estableciendo una sanción menor.”

En su parte final, el criterio de la autoridad sí contempla un beneficio sustancial para el contribuyente, al señalar que:

“En caso de que mediante reforma a la legislación fiscal se hubiere suprimido en su totalidad alguna infracción, las autoridades fiscales no aplicarán al emitir su resolución las multas correspondientes a dichas infracciones derogadas, puesto que de acuerdo con la disposición en comento, se aplicará la multa que resulte menor entre la existente en el momento en que se cometió la infracción y la vigente en el momento de su imposición y en el caso señalado, al haber sido suprimida la infracción, no existe sanción vigente por aplicar.”

Por: Redacción