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Inadecuado efecto de la deducción inmediata en el monto de los pagos provisionales de ISR

Respecto de las inversiones efectuadas entre septiembre de 2015 y diciembre de 2018, a los contribuyentes se les estableció la posibilidad de deducir sus inversiones en activos fijos en forma inmediata, esto según disposiciones transitorias de la Ley del Impuesto Sobre la Renta de 2016 y del Decreto publicado en el Diario Oficial de la Federación el 18 de enero de 2017. Sin embargo, en tales disposiciones se precisó que para determinar el coeficiente de utilidad con el cual se deben determinar los pagos provisionales de impuesto sobre la renta, las personas morales contribuyentes:

“Adicionarán a la utilidad fiscal o reducirán de la pérdida fiscal del ejercicio por el que se calcule el coeficiente, según sea el caso con el importe de la deducción…”.

Para efectuar los pagos provisionales del impuesto sobre la renta que les corresponden, las personas morales requieren determinar un coeficiente de utilidad, según lo establece el artículo 14 de la Ley que regula dicha contribución y conforme a lo antes señalado, por el último ejer­cicio de 12 meses, conforme a cualquiera de las dos fórmulas siguientes, según haya resultado en dicho ejercicio utilidad o pérdida fiscal.

Fórmula 1                          Fórmula 2

Utilidad fiscal                  (Pérdida fiscal)

Más:      Deducción                        Deducción

inmediata                          inmediata

Igual a: Total                                    Total

Entre:   Ingresos                             Ingresos

nominales                         nominales

Igual a: C o e f i c i e n t e d e u t i l i d a d

Para aplicar la fórmula 2, se requiere que la pérdida fiscal, más el efecto de la deducción inmediata, se convierta en utilidad fiscal, por ejemplo:

Pérdida fiscal                   $  (100)

Más:      Deducción inmediata  $   150

Igual a: Utilidad fiscal                  $ 50

Son inadecuadas las disposiciones

Las disposiciones fiscales debieran estable­cer que en aquellos casos en los que se efectúa de­ducción inmediata el coeficiente de utilidad conside­rara solamente la diferencia entre esta y la deducción a tasas normales. Veamos por qué:

Supongamos los datos abreviados del ejercicio fiscal 2018.

– Ingresos nominales $ 100,000

– Deducción inmediata $ 9,300

– Deducción a tasas normales $ 2,500

– Utilidad fiscal $ 20,000

Si en ese ejercicio de 2018 efectuamos la deducción inmediata, en sustitu­ción de la deducción normal de nuestras inversiones en activos fijos, el coeficiente de utilidad con los datos de ese año se determinaría como sigue:

Utilidad fiscal                  $    20,000

Más:      Deducción inmediata          9,300

Igual a: Total                               29,300

Entre:   Ingresos nominales       $ 100,000

Igual a: Coeficiente de utilidad    0.2930

Si hubiésemos efectuado deducción normal en susti­tución de la deducción inmediata nuestra utilidad fis­cal hubiera sido mayor, pero el coeficiente de utilidad menor. Veamos por qué:

Utilidad fiscal con deducción inmediata $ 20,000

Más:      Deducción inmediata                       9,300

Igual a: Utilidad fiscal sin deducción inmediata $   29,300

Menos: Deducción normal                                                   2,500

Igual a: Utilidad fiscal con deducción normal      $  26,800

Con estos datos, al considerar la deducción normal en sustitución de la deducción inmediata, el coefi­ciente de utilidad se determinaría como sigue:

Utilidad fiscal                  $    26,800

Entre:   Ingresos nominales  $ 100,000

Igual a: Coeficiente de utilidad    0.2680

La finalidad de que el legislador haya establecido que se debe sumar el monto de la deducción inmediata para determinar el coeficiente de utilidad, es que no se afecte dicho coeficiente con una deducción no co­mún, sino extraordinaria, sin embargo, dejó de consi­derar que, al contribuyente, derivado de su actividad normal, le corresponde un coeficiente de utilidad del 0.2680 según nuestro ejemplo. Lo que debió estable­cer es que el contribuyente sumara la diferencia en­tre la deducción normal y la inmediata, como sigue:

Deducción inmediata                  $ 9,300

Menos: Deducción a tasas normales      2,500

Diferencia                                         $ 6,800

Utilidad fiscal                                  $ 20,000

Más:      Diferencia entre

Deducción inmediata y

deducción normal                                 6,800

Igual a: Total                                         26,800

Entre:   Ingresos nominales             $ 100,000

Igual a: Coeficiente de utilidad          0.2680

Como se observa, de haberse establecido este pro­cedimiento el contribuyente determinaría sus pagos provisionales de impuesto sobre la renta con el coefi­ciente que efectivamente le corresponde de acuerdo con la normalidad de sus operaciones. Al no estatuir­se de esta manera ocurre como en muchos de los casos que se les otorga un beneficio a los contribu­yentes: hay en los estímulos fiscales que se otorgan un perjuicio colateral.

Lo antes explicado afectará a los contribuyentes que estén determinando sus pagos provisionales de impuesto sobre la renta con un coeficiente de utilidad que corresponda a los ejercicios fiscales 2015 a 2018. Por ejemplo, respecto de los pagos provisionales del ejercicio fiscal 2020, si a una persona moral se le suscitó una pérdida fiscal en 2019, debe considerar el coeficiente de utilidad de 2018 y así sucesivamente hacia atrás.

Por: Redacción

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