¿Son objeto de IVA los medicamentos que se proporcionan como parte de los servicios de un hospital y los productos para la salud conocidos como “milagro”?

Existe un criterio interno del Servicio de Administración Tributaria, identificado como 10/IVA/N, que señala que en el suministro de medicamentos como parte de los servicios de un hospital se debe considerar la tasa general del IVA, es decir, del 16%.

Como sabemos, el artículo 2-A, fracción I, inciso b), de la Ley del Impuesto al Valor Agregado establece que se aplicará la tasa del 0% en la enajenación de medicinas de patente. El artículo 7 del Reglamento de la Ley del Impuesto al Valor Agregado define a las medicinas de patente como aquellas consistentes en:

“especialidades farmacéuticas, los estupefacientes, las sustancias psicotrópicas y los antígenos o vacunas incluyendo las homeopáticas y las veterinarias”.

Una medicina de patente requiere contar con un registro sanitario. Productos de los conocidos como “milagro” que no cuentan con este registro no deben considerarse de patente y por lo tanto en su enajenación debe considerarse la tasa general del 16%.

El que el suministro de medicamentos como parte de los servicios de un hospital se considere gravado al 16%, es porque se asume como parte del servicio que da un hospital. Consideramos algo irregular este tratamiento fiscal, puesto que solo bastaría con que a los familiares del paciente se les indicara que compraran los medicamentos que se le suministrarán a su familiar, incluso comprados en farmacias ubicadas dentro de los hospitales, para que la tasa de impuesto que se aplicara fuera del 0%.

El criterio de la autoridad es el siguiente:

“El artículo 2-A, fracción I, inciso b) de la Ley del IVA señala que el impuesto se calculará aplicando la tasa del 0% cuando se enajenen medicinas de patente.

El artículo 17, segundo párrafo del Código Fiscal de la Federación establece que cuando con motivo de la prestación de un servicio se proporcionen bienes o se otorgue el uso o goce temporal al prestatario, se considerará como ingreso por el servicio o como valor de éste, el importe total de la contraprestación a cargo del prestatario, siempre que sean bienes que normalmente se proporcionen o se conceda su uso o goce con el servicio de que se trate.

Por tanto, se considera que cuando se proporcionan medicinas de patente como parte de los servicios durante la hospitalización del paciente, directa o vía la contratación de un paquete de atención especial, se encuentran gravados a la tasa del 16% del IVA, de conformidad con lo establecido en los artículos 14, fracción I de la multicitada ley y 17, segundo párrafo del CFF, en virtud de que se trata de la prestación genérica de un servicio y no de la enajenación de medicamentos a que se refiere el artículo 2-A, fracción I, inciso b) de la ley en comento”.

Por: Redacción

¿Qué procede con el ISR e IVA determinados presuntamente por la autoridad fiscal?

En ocasiones, por cualquier circunstancia, dejamos de presentar alguna declaración en la cual tenemos impuesto a cargo, y, derivado de ello, la autoridad nos determina un crédito fiscal, fundamentando esa determinación en el artículo 41 del Código Fiscal de la Federación. El crédito, nos lo determina en cantidad igual al monto mayor pagado en una declaración anterior. Dado que es un crédito fiscal estimado, posteriormente, al determinarlo nosotros correctamente, resulta que el monto realmente adeudado es mayor al monto estimado enterado y entonces nos preguntamos si el pago estimado es acreditable contra el monto real y cómo sería esto. Veamos.

El artículo 41 del Código Fiscal de la Federación precisa que después de tres requerimientos al contribuyente para que presente una declaración, las autoridades fiscales pueden hacerle efectiva a él o al responsable solidario que haya incurrido en la omisión, una cantidad igual al monto mayor que hubiera determinado a su cargo en cualquiera de las seis últimas declaraciones de la contribución de que se trate. Señala que la cantidad pagada no libera a los obligados de presentar la declaración omitida.

El artículo citado, también dispone que cuando la omisión sea de una declaración de las que se conozca de manera fehaciente la cantidad a la que le es aplicable la tasa o cuota respectiva, es decir, por ejemplo, cuando se conoce la cantidad de ingresos gravados para efectos del IVA y la tasa que es aplicable (en este caso 16%), la autoridad fiscal podrá hacer efectiva al contribuyente, una cantidad igual a la contribución que a éste (es decir al contribuyente) le corresponda determinar, sin que el pago lo libere de presentar la declaración omitida. En este caso no hay una estimación de la contribución con base en el monto mayor pagado en cualquiera de las últimas seis declaraciones, sino que se trata de la determinación del impuesto causado.

Recordemos que el tercer párrafo del artículo sexto del Código Fiscal de la Federación señala que corresponde a los contribuyentes la determinación de las contribuciones a su cargo, salvo disposición expresa en contrario y que si las autoridades fiscales deben hacer la determinación, los contribuyentes les proporcionarán la información necesaria dentro de los 15 días siguientes a la fecha de su causación.

Las cantidades pagadas con base en el monto estimado por parte de la autoridad son acreditables. Es el referido artículo 41 el que señala que si el contribuyente presenta una declaración con los datos reales después de haberse notificado al contribuyente la cantidad determinada por la autoridad, dicha cantidad se disminuirá del importe que se tenga que pagar con la declaración que se presente, debiendo cubrirse, en su caso, la diferencia que resulte entre la cantidad determinada por la autoridad y el importe a pagar en la declaración. En caso de que en la declaración resulte una canti­dad menor a la determinada por la autoridad fiscal, la diferencia pagada por el contribuyente únicamente podrá ser compensada en declaraciones subsecuentes.

Faltantes en inventarios por los que se deben pagar contribuciones

El primer párrafo del artículo octavo de la Ley del Impuesto al valor Agregado señala que el faltante de bienes en los inventarios de las empresas se presume enajenación, presunción que admite prueba en contrario. Un faltante en nuestras existencias puede obedecer a diversas causas, robos, mal registro, consumo propio, etc.

El tercer párrafo del artículo 11 de la Ley del Impuesto al Valor Agregado precisa que en el caso de faltante de bienes en los inventarios de las empresas, se considera que se efectúa la enajenación en el momento en que el contribuyente o las autoridades fiscales co­nozcan dicho faltante, lo que ocurra primero.

Es la fracción V del artículo 59 del Código Fiscal de la Federación la que faculta a las autoridades fiscales a presumir que las diferencias entre los activos registrados en contabili­dad y las existencias reales corresponden a ingresos y valor de actos o actividades del último ejercicio que se revisa por los que se deban pagar contribuciones.

La fracción XIV del artículo 76 de la Ley del Impuesto Sobre la Renta establece la obligación de las personas morales contribuyentes de llevar un control de inventarios de mercancías, materias primas, productos en proceso y productos terminados, según se trate, conforme al sistema de inventarios perpetuos. La fracción IV del referido artículo les establece la obligación de levantar anualmente inventario físico.

El artículo 77 del Reglamento de la Ley del Impuesto Sobre la Renta nos señala que los contribuyentes que destinen parte de sus inventarios de mercancías, materias primas, productos en proceso y pro­ductos terminados, al consumo propio, podrán deducir el costo de los mismos como gasto o inversión según se trate, siempre que el monto de dicho gasto o inversión, no se in­cluya en el costo de lo vendido. El registro contable deberá ser acor­de con el tratamiento fiscal.

Una pérdida de dinero o de bienes, por caso fortuito o fuerza mayor, es perfectamente deducible, según se lee en el siguiente criterio interno del Servicio de Administración Tributaria, además, en tal caso no se consideraría la existencia de enajenación.

18/ISR/N Deducción de pérdidas por caso fortuito o fuerza mayor.

A. Una pérdida de dinero en efectivo derivada de un robo o fraude podrá ser deducida en los términos del artículo 25, fracción V de la Ley del ISR, como caso de fuerza mayor siempre que se reúnan los siguientes requisitos:

I. Que las cantidades perdidas, cuya deducción se pretenda, se hubieren acumulado para los efectos del ISR, y

II. Que se acredite el cuerpo del delito. Para ello, el contribuyente deberá denunciar el delito y contar con copia certificada del auto de radicación, emitido por el juez competente. Dicha copia certificada deberá exhibirse a requerimiento de la autoridad fiscal.

Las cantidades que se recuperen por seguros, fianzas o responsabilidades a cargo de terceros se acumularán de conformidad con el artículo 18, fracción VI de la Ley del ISR.

El contribuyente volverá a acumular las cantidades deducidas conforme al presente criterio en el caso de que la autoridad competente emita conclusiones no acusatorias, confirmadas, en virtud de que las investigaciones efectuadas hubieran indicado que los elementos del tipo no estuvieren acreditados y el juez hubiere sobreseído el juicio correspondiente.

En los casos en los que no se acredite la pérdida de dinero en efectivo, robo o fraude, la cantidad manifestada por el contribuyente como pérdida deberá acumularse, previa actualización de conformidad con el artículo 17-A del CFF, desde el día en que se efectuó la deducción hasta la fecha en que se acumule.

B. En caso de que la pérdida de bienes a que se refiere el artículo 37 de la Ley del ISR derive de la comisión de un delito, el contribuyente para realizar la deducción correspondiente deberá cumplir con el requisito a que se refiere la fracción II del apartado A anterior.

El criterio de la autoridad exactora no hace referencia a mercancías, sino solo a dinero y a activos fijos, no obstante, el artículo 25 del Reglamento de la Ley del Impuesto al Valor Agregado nos señala que no se consideran faltantes de bienes en los inventarios de las empresas, aquéllos que se originen por caso fortuito o fuerza mayor, así como las mermas y la destrucción de mercancías, cuando sean deducibles para los efectos de la Ley del Im­puesto sobre la Renta.

Por: Redacción

¿Se causa IVA e ISR en la donación a título gratuito de construcciones destinadas al comercio, entre colaterales?

Eventualmente ocurre que un inmueble para uso comercial se dona a un colateral, digamos a un hermano, y la pregunta que nos hacemos es si esta donación es objeto de los impuestos al Valor Agregado o Sobre la Renta.

El cuarto párrafo del artículo 119 de la Ley del Impuesto Sobre la Renta establece que no se considerarán ingresos por enajenación, los que deriven de donación. Por tal motivo, sería indebido considerar un impuesto por enajenación.

Sin embargo, se debe tener en cuenta que en enajenaciones posteriores y en virtud de que el donatario no tiene costo de adquisición, este debe considerar como costo de adquisición el que haya pagado el donante, y como fecha de adquisición, la que hubiere correspondido a este, según lo señala el sexto párrafo del artículo 124 de la Ley del Impuesto Sobre la Renta. Cuando a su vez el donante hubiera adquirido dichos bienes a título gratuito, se aplicará la misma regla. Tratándose de la donación por la que se haya pagado el impuesto sobre la renta, se considerará como costo de adquisición el valor de avalúo que haya servido para calcular dicho impuesto y como fecha de ad­quisición aquélla en que se pagó el impuesto mencionado.

¿Entonces, se paga el impuesto o no?

Se paga el impuesto pero por quien recibe la donación no por quien la efectúa. El artículo 130 de la Ley del Impuesto Sobre la Renta establece que se considera ingreso por adquisición de bienes la donación. El segundo párrafo del citado artículo establece que el ingreso será igual al valor de avalúo practicado por persona autorizada por la Secretaría de Hacienda y Crédito Público.

El Artículo 131 de la Ley del Impuesto Sobre la Renta establece que las personas físicas que obtengan ingresos por adquisición de bienes, en este caso por donación, podrán efectuar para el cálculo del impuesto anual, las siguientes deducciones:

I.- Las contribuciones locales y federales, con excepción del impuesto sobre la renta, así como los gastos notariales efectuados con motivo de la adquisición.

II.- Los demás gastos efectuados con motivo de juicios en los que se reconozca el derecho a adquirir.

III.- Los pagos efectuados con motivo del avalúo.

IV.- Las comisiones y mediaciones pagadas por el adquirente.

Es el artículo 132 del mismo conjunto reglamentario el que señala que los contribuyentes que obtengan ingresos por adquisición de bienes cubrirán como pago provisional a cuenta del impuesto anual, el 20% del ingreso percibido sin deducción alguna. El pago provisional se hará mediante declaración que presentarán ante las oficinas autorizadas dentro de los 15 días siguientes a la obtención del ingreso. Sin embargo, es el caso que en operaciones consignadas en escritura pública, en las que el valor del bien de que se trate se determine mediante avalúo, el pago provisional se hará mediante declaración, que se presentará dentro de los quince días siguientes a la fecha en que se firme la escritura o minuta. Los notarios, corredores, jueces y demás fedatarios que por disposición legal tengan funciones notariales, calcularán el impuesto bajo su responsabilidad y lo enterarán mediante la citada declaración en las oficinas autorizadas dentro de los quince días si­guientes a aquél en que se firme la escritura o minuta y deberán expedir comprobante fiscal, en el que conste el monto de la operación, así como el impuesto retenido que fue enterado. Dichos fedatarios, a más tardar el día 15 de febrero de cada año, deberán presentar declaración informativa, respecto de las operaciones realizadas en el ejercicio inmediato anterior.

En materia de IVA es el artículo 8º de la ley de la materia el que establece que no se considerará enajenación, la transmisión de propiedad que se realice por causa de muerte, así como la donación, salvo que ésta la realicen empresas para las cuales el donativo no sea deducible para los fines del impuesto sobre la renta. Empresa se considera tanto a las personas físicas como a las morales que realicen, entre otras, actividades comerciales. Estas actividades comerciales se enumeran en el artículo 75 del Código de Comercio y entre ellas se encuentran los alquileres verificados con propósito de especulación comercial.

El artículo 34 de la ley del Impuesto al Valor Agregado señala que cuando la contraprestación que reciba el contribuyente no sea en dinero, sino total o parcialmente en otros bienes o servicios, se considerará como valor de éstos el de mercado o en su defecto el de avalúo. Los mismos valores se tomarán en cuenta en caso de donación, cuando por ella se deba pagar el IVA.

Finalmente, considérese que la fracción XXIII del artículo 93 de la Ley del Impuesto Sobre la Renta establece que se encuentra exenta de impuesto la donación, en los casos siguientes:

a) Entre cónyuges o los que perciban los descendientes de sus ascendientes en línea recta, cualquiera que sea su monto.

b) Los que perciban los ascendientes de sus descendientes en línea recta, siempre que los bienes recibidos no se enajenen o se donen por el ascendiente a otro descendiente en línea recta sin limitación de grado.

c) Los demás donativos, siempre que el valor total de los recibidos en un año de calendario no exceda de tres veces el salario mínimo general del área geográfica del contribuyente elevado al año. Por el excedente se pagará impuesto.

Por: Redacción