Documentación con la que se integra la contabilidad

Dado que muchos contribuyentes se encuentran obligados a llevar contabilidad formal en los términos que disponga el Código Fiscal de la Federación y su reglamento, así como las reglas de carácter general que al efecto emita la autoridad exactora (no deben llevarla quienes utilizan el aplicativo “Mis cuentas” o el aplicativo “Mi contabilidad. Opción de acumulación de ingresos por personas morales”, ni entidades de gobierno o sindicatos), debemos conocer qué infor­mación, documentos, libros o registros la integran, para estar en posibilidad de cumplir adecuadamente con la obligación de llevarla, tanto para fines de información y comerciales, como para fines fiscales.

El artículo 28 del Código Fiscal de la Federación nos señala en su fracción I, que la contabilidad, para efectos fiscales, se integra por:

1. Libros.

2. Sistemas y registros contables.

3. Papeles de trabajo.

4. Estados de cuenta.

5. Cuentas especiales.

6. Libros y registros sociales.

7. Control de inventarios y método de valuación.

8. Discos y cintas o cualquier otro medio procesa­ble de almacenamiento de datos.

9 Equipos o sistemas electrónicos de registro fiscal y sus respectivos registros.

10. Documentación comprobatoria de los asien­tos respectivos.

11. Toda la documentación e información rela­cionada con el cumplimiento de las disposicio­nes fiscales.

12. Toda la documentación e información que acredite los ingresos y las deducciones.

13. Toda la documentación e información que obliguen otras leyes.

14. Tratándose de personas que enajenen ga­solina, diesel, gas natural para combustión au­tomotriz o gas licuado de petróleo para combus­tión automotriz, en establecimientos abiertos al público en general, deben contar con los equi­pos y programas informáticos para llevar los controles volumétricos.

Para efectos de lo dispuesto en el párrafo anterior, se aclara que se entiende por controles volumétricos, los registros de volumen que se utilizan para deter­minar la existencia, adquisición y venta de combusti­ble, mismos que formarán parte de la contabilidad del contribuyente.

Los equipos y programas informáticos para llevar los controles volumétricos son aquellos que autoriza para tal efecto el Servicio de Administración Tributa­ria, los cuales deben mantenerse en operación en todo momento.

Las fracciones II y III, del citado artículo 28, nos ha­cen tres aclaraciones respecto a la obligación de lle­var contabilidad:

Fracción II

1. Los registros o asientos contables deberán cumplir con los requisitos que establezca el Reglamento del Código Fiscal de la Federación y las disposiciones de carácter general que emita el Servicio de Administra­ción Tributaria.

Fracción III

2. Los registros o asientos que integran la contabili­dad se llevarán en medios electrónicos conforme lo establezcan el Reglamento de este Código y las dis­posiciones de carácter general que emita el Servicio de Administración Tributaria.

3. La documentación comprobatoria de dichos regis­tros o asientos deberá estar disponible en el domicilio fiscal del contribuyente.

Como puede observarse, está estatuido que la contabilidad debe llevar­se conforme lo establezca el Código Fiscal de la Federación, su reglamento y las reglas de ca­rácter general que al efecto da a conocer el Servicio de Administración Tributaria.

Por: Redacción

Personas físicas y morales que no se encuentran obligadas a llevar contabilidad

Los contribuyentes obligados a llevar contabilidad formal, mensualmente deben enviarla al Servicio de Administración Tributaria. Por regla general, quienes utilizan el aplicativo “Mis cuentas” no deben cumplir con esa obligación. Tampoco deben cumplir con ella quienes por disposición de Ley no se encuentran obligados a llevar contabilidad.

La regla 2.8.1.1., de la Resolución Miscelánea Fiscal 2020, señala que no estarán obligados a llevar los sistemas contables de conformidad con el Código Fiscal de la Federación, su Reglamento y el Reglamento de la Ley del ISR:

– La Federación

– Las entidades federativas

– Los municipios

– Los sindicatos obreros y los organismos que los agrupen

– Entidades de la Administración Pública paraestatal, ya sean fede­rales, estatales o municipales

– Órganos autónomos federales y estatales, que estén sujetos a la Ley General de Contabilidad Gubernamental

– Instituciones que por ley estén obligadas a entregar al Gobierno Federal el importe íntegro de su remanente de operación y el FMP (Fondo Mexicano del Petróleo para la Estabilización y el Desarrollo).

Los sujetos a que se refiere el párrafo anterior únicamente llevaran dichos sistemas contables respecto de:

a) Actividades empresariales que en su caso realicen. En términos del artículo 16 del Código Fiscal de la Federación se consideran actividades empresariales las comerciales, industriales, pesqueras, agrícolas, ganaderas y silvícolas.

b) Actos que no den lugar al pago de derechos o aprovechamientos; o bien,

c) Actividades relacionadas con su autorización para recibir donati­vos deducibles en los términos de la Ley del ISR.

Mis cuentas

La fracción III del artículo 28 del Código Fiscal de la Federación se­ñala que los registros o asientos que integran la contabilidad se lle­varán en medios electrónicos conforme lo establezcan el Reglamento de dicho Código y las disposiciones de carácter general que emita el Servicio de Administración Tributaria.

Hay contribuyentes obligados a utilizar el aplicativo “Mis cuentas” y otros que pueden optar por hacerlo

Contribuyentes obligados

Las reglas 2.8.1.2. y 2.8.1.5., de la Resolución Miscelánea Fiscal 2020, establecen que los contribuyentes que se mencionan a continuación deberán utilizar el aplicativo Mis cuentas:

1. Contribuyentes del Régimen de Incorporación Fiscal

2. Personas que tributan dentro del Régimen de actividades empre­sariales y profesionales (referidas en el artículo 110, fracción II, primer párrafo de la Ley del ISR), cuyos ingresos del ejercicio de que se trate no excedan de $2’000,000.00 (dos millones de pesos 00/100 M.N.), deberán (es una obligación) ingresar a la aplicación electrónica “Mis cuentas”, disponible a través del Portal del SAT, para lo cual, deberán utilizar su clave en el RFC y Contraseña.

3. Sociedades y asociaciones civiles y fideicomisos autorizados para recibir donativos deducibles a que se refiere el Título III de la Ley del ISR, que hubieren percibido ingresos en una cantidad igual o menor a $2’000,000.00 (dos millones de pesos 00/100 M.N.), y que estos ingresos no provengan de actividades por las que de­ban determinar impuesto sobre la renta.

Contribuyentes que pueden optar

La referida regla 2.8.1.5., señala que las personas que se mencionan a continuación podrán optar por utilizar la aplicación de referencia.

1. Contribuyentes a que se refiere el artículo 74, fracción III de la Ley del ISR (personas físicas que se dediquen exclusivamente a actividades agrícolas, ganaderas, silvícolas o pesqueras) que hubieren percibido en el ejercicio inmediato anterior ingresos en una cantidad igual o menor a $4’000,000.00 (cuatro millones de pesos 00/100 M.N.) o que se inscriban en el RFC, en el ejercicio de 2020 y estimen que sus ingresos no rebasarán la citada cantidad.

2. Asociaciones Religiosas del Título III de la Ley del ISR

Personas morales que optan por tributar conforme a flujo de efectivo

La regla 3.21.5.2., de la Resolución Miscelánea Fiscal 2020 establece que las personas morales que tributen conforme flujo de efectivo (Título VII, Capítulo VIII de la Ley del ISR) que utilicen el aplicativo “Mi contabilidad. Opción de acumulación de ingresos por personas morales”, disponible en el Portal del SAT, que clasifiquen sus comprobantes, quedarán relevados de cumplir con las siguientes obligaciones:

I. Enviar la contabilidad electrónica e ingresar de forma mensual su información contable en términos de lo señalado en el artículo 28 del CFF.

II. Presentar la Información de Operaciones con Terceros (DIOT) a que se refiere el artículo 32, fracción VIII de la Ley del IVA.

Plazo de conservación de la contabilidad

Respecto de contribuyentes que sí deben llevar contabilidad en los términos del Código Fiscal de la Federación y su reglamento, consideremos que el tercer párrafo del artículo 30 del Código Fiscal de la Federación, señala que toda documentación relacionada con el cumplimiento de las disposiciones fiscales y la contabilidad:

“Deberán conservarse durante un plazo de cinco años, contado a partir de la fecha en la que se presentaron o debieron haberse presentado las declaraciones con ellas relacionadas. Tratándose de la contabilidad y de la documentación correspondiente a actos cuyos efectos fiscales se prolonguen en el tiempo, el plazo de referencia comenzará a computarse a partir del día en el que se presente la declaración fiscal del último ejercicio en que se hayan producido dichos efectos. Cuando se trate de la documentación correspondiente a aquellos conceptos respecto de los cuales se hubiera promovido algún recurso o juicio, el plazo para conservarla se computará a partir de la fecha en la que quede firme la resolución que les ponga fin.”

El referido tercer párrafo, cosa que hay que destacar, también señala que:

“Tratándose de las actas constitutivas de las personas morales, de los contratos de asociación en participación, de las actas en las que se haga constar el aumento o la disminución del capital social, la fusión o la escisión de sociedades, de las constancias que emitan o reciban las personas morales en los términos de la Ley del Impuesto sobre la Renta al distribuir dividendos o utilidades, de la información necesaria para determinar los ajustes por la venta de acciones, así como de las declaraciones de pagos provisionales y del ejercicio, de las contribuciones federales, dicha documentación deberá conservarse por todo el tiempo en el que subsista la sociedad o contrato de que se trate.”

Por: Redacción

Publicación de la Segunda Resolución de Modificaciones a la RMF para 2020

La Secretaría de Hacienda y Crédito Público dio a conocer a través del Diario Oficial de la Federación, la Segunda Resolución de Modificaciones a la Resolución Miscelánea Fiscal para 2020 y su Anexo 1, que contempla:

Días inhábiles.

Valor probatorio de la Contraseña.

Procedimiento para dejar sin efectos el CSD de los contribuyentes, restringir el uso del certificado de e.firma o el mecanismo que utilizan las personas físicas para efectos de la expedición de CFDI y procedimiento para subsanar las irregularidades detectadas.

Requisitos para la solicitud de generación o renovación del certificado de e.firma.

Comprobación de erogaciones en la compra de vehículos usados.

Presentación del dictamen fiscal 2019.

Vigencia de la autorización para recibir donativos deducibles.

Supuestos y requisitos para recibir donativos deducibles.

Cuotas de Recuperación.

Cumplimiento de las obligaciones de transparencia de ejercicios anteriores.

Donativos para combatir y mitigar la pandemia provocada por el coronavirus SARS-CoV2.

Pago de contribuciones y en su caso entero de las retenciones de residentes en el extranjero que proporcionen los servicios digitales a que se refiere el artículo 18-B de la Ley del IVA.

Declaración informativa de servicios digitales de intermediación entre terceros.

Restitución de contraprestaciones por la cancelación de servicios digitales de intermediación entre terceros prestados por plataformas tecnológicas de residentes en el extranjero.

Cancelación de operaciones de enajenación de bienes, prestación de servicios u otorgamiento del uso o goce temporal de bienes a través de plataformas tecnológicas para efectos del IVA.

Se reforman los artículos Vigésimo Séptimo, Trigésimo Séptimo, Cuadragésimo Cuarto, Cuadragésimo Sexto y Cuadragésimo Séptimo transitorios, de la Resolución Miscelánea Fiscal para 2020, publicada en el DOF el 28 de diciembre de 2019.

Formas oficiales aprobadas.

Por: SHCP

Faltantes en inventarios por los que se deben pagar contribuciones

El primer párrafo del artículo octavo de la Ley del Impuesto al valor Agregado señala que el faltante de bienes en los inventarios de las empresas se presume enajenación, presunción que admite prueba en contrario. Un faltante en nuestras existencias puede obedecer a diversas causas, robos, mal registro, consumo propio, etc.

El tercer párrafo del artículo 11 de la Ley del Impuesto al Valor Agregado precisa que en el caso de faltante de bienes en los inventarios de las empresas, se considera que se efectúa la enajenación en el momento en que el contribuyente o las autoridades fiscales co­nozcan dicho faltante, lo que ocurra primero.

Es la fracción V del artículo 59 del Código Fiscal de la Federación la que faculta a las autoridades fiscales a presumir que las diferencias entre los activos registrados en contabili­dad y las existencias reales corresponden a ingresos y valor de actos o actividades del último ejercicio que se revisa por los que se deban pagar contribuciones.

La fracción XIV del artículo 76 de la Ley del Impuesto Sobre la Renta establece la obligación de las personas morales contribuyentes de llevar un control de inventarios de mercancías, materias primas, productos en proceso y productos terminados, según se trate, conforme al sistema de inventarios perpetuos. La fracción IV del referido artículo les establece la obligación de levantar anualmente inventario físico.

El artículo 77 del Reglamento de la Ley del Impuesto Sobre la Renta nos señala que los contribuyentes que destinen parte de sus inventarios de mercancías, materias primas, productos en proceso y pro­ductos terminados, al consumo propio, podrán deducir el costo de los mismos como gasto o inversión según se trate, siempre que el monto de dicho gasto o inversión, no se in­cluya en el costo de lo vendido. El registro contable deberá ser acor­de con el tratamiento fiscal.

Una pérdida de dinero o de bienes, por caso fortuito o fuerza mayor, es perfectamente deducible, según se lee en el siguiente criterio interno del Servicio de Administración Tributaria, además, en tal caso no se consideraría la existencia de enajenación.

18/ISR/N Deducción de pérdidas por caso fortuito o fuerza mayor.

A. Una pérdida de dinero en efectivo derivada de un robo o fraude podrá ser deducida en los términos del artículo 25, fracción V de la Ley del ISR, como caso de fuerza mayor siempre que se reúnan los siguientes requisitos:

I. Que las cantidades perdidas, cuya deducción se pretenda, se hubieren acumulado para los efectos del ISR, y

II. Que se acredite el cuerpo del delito. Para ello, el contribuyente deberá denunciar el delito y contar con copia certificada del auto de radicación, emitido por el juez competente. Dicha copia certificada deberá exhibirse a requerimiento de la autoridad fiscal.

Las cantidades que se recuperen por seguros, fianzas o responsabilidades a cargo de terceros se acumularán de conformidad con el artículo 18, fracción VI de la Ley del ISR.

El contribuyente volverá a acumular las cantidades deducidas conforme al presente criterio en el caso de que la autoridad competente emita conclusiones no acusatorias, confirmadas, en virtud de que las investigaciones efectuadas hubieran indicado que los elementos del tipo no estuvieren acreditados y el juez hubiere sobreseído el juicio correspondiente.

En los casos en los que no se acredite la pérdida de dinero en efectivo, robo o fraude, la cantidad manifestada por el contribuyente como pérdida deberá acumularse, previa actualización de conformidad con el artículo 17-A del CFF, desde el día en que se efectuó la deducción hasta la fecha en que se acumule.

B. En caso de que la pérdida de bienes a que se refiere el artículo 37 de la Ley del ISR derive de la comisión de un delito, el contribuyente para realizar la deducción correspondiente deberá cumplir con el requisito a que se refiere la fracción II del apartado A anterior.

El criterio de la autoridad exactora no hace referencia a mercancías, sino solo a dinero y a activos fijos, no obstante, el artículo 25 del Reglamento de la Ley del Impuesto al Valor Agregado nos señala que no se consideran faltantes de bienes en los inventarios de las empresas, aquéllos que se originen por caso fortuito o fuerza mayor, así como las mermas y la destrucción de mercancías, cuando sean deducibles para los efectos de la Ley del Im­puesto sobre la Renta.

Por: Redacción