Prohíben a jueces permitir compensación en impuestos

La Suprema Corte de Justicia prohibió a los jueces federales de todo el País conceder suspensiones para que los contribuyentes puedan seguir aplicando la llamada compensación universal en el pago de impuestos.

Por cuatro votos contra uno, la Segunda Sala de la Corte resolvió que estas suspensiones no proceden, porque la aplicación indiscriminada de la compensación puede dar lugar a fraudes fiscales.

La jurisprudencia de la Corte está vigente a partir del 9 de agosto, y sólo se refiere a la suspensión, es decir, el Poder Judicial aún tendrá que resolver el tema de fondo, que es aclarar si fue Constitucional eliminar esta figura.

Los ministros tuvieron que resolver una contradicción de tesis entre tribunales colegiados de circuito, muchos de los cuales otorgaron suspensiones en el primer trimestre del año para seguir aplicando la compensación, por considerar que no se afectaba el interés público.

“El efecto (de la suspensión) se traduciría en permitir al quejoso compensar indistintamente los saldos a su favor, sin que la autoridad fiscal pueda pronunciarse sobre la procedencia de los saldos objeto de la compensación (dado que basta la presentación del aviso respectivo), lo cual permitiría la utilización indebida de ese mecanismo de extinción de obligaciones para generar una defraudación”, resolvió la Corte, con el Ministro Alberto Pérez Dayán como único disidente.

Los tribunales colegiados a favor de la suspensión afirmaban que la compensación universal sigue prevista en el Código Fiscal y la Ley del IVA, y que permitirla mientras se resuelven los amparos no afecta la recaudación.

“No puede estimarse que el otorgamiento de la suspensión prive de un provecho concreto y generalizado a la sociedad, pues la norma que se reclama versa sobre el ejercicio del derecho a recuperar cantidades que a su favor tiene un contribuyente, lo que en modo alguno incide con la recaudación ni con las facultades de comprobación”, afirmó el Vigésimo Primer Tribunal Colegiado Administrativo en la Ciudad de México.

Entre las empresas que promovieron amparos por esta reforma, aplicada en la Ley de Ingresos de 2019, destacan Ferromex, Grupo Salinas y todas sus filiales, Herdez, Cinépolis, Chedraui, Nestlé, Grupo Posadas y Bayer, por mencionar algunas, pero también se ampararon decenas de razones sociales de aparentes empresas de papel, sobre las que no hay registro alguno de actividades reales.

La eliminación de la compensación a partir de 2019, provocó una caída de 50 por ciento en recaudación por servicios financieros y seguros durante el primer semestre del año, así como un incremento de 32 por ciento en las devoluciones de IVA, pues ya no se pueden compensar los saldos a favor por este impuesto para descontarlos del pago de otros, como el ISR.

Por: Víctor Fuentes

¿Qué significa trasladar el impuesto?

Los impuestos, atendiendo a una de sus clasificaciones, se dividen en directos o indirectos.

Son impuestos directos aquellos que el sujeto pasivo de la relación tributaria no puede trasladar a otras personas, debiendo cubrirlos de su peculio y que por lo tanto incidirán en su patrimonio. Ejemplo de un impuesto directo es el Impuesto Sobre la Renta a cargo de un contribuyente, el cual no puede repercutirlo a otra persona y al pagarlo verá disminuido su patrimonio. Otro ejemplo de este tipo de impuesto es el impuesto local sobre nóminas.

Los impuestos indirectos son aquellos que deben ser trasladados a otras personas y debido a ello no inciden en el patrimonio del contribuyente. Un ejemplo de este tipo de impuestos es el Impuesto al Valor Agregado (IVA), el cual es cobrado por un contribuyente a otros contribuyentes, es decir, se los traslada; hasta llegar a un consumidor final, quien ya no puede trasladarlo. Esa es su característica esencial, es decir, los impuestos indirectos son en esencia contribuciones a cargo de un consumidor final. Otro ejemplo de este tipo de impuesto es el especial sobre producción y servicios.

No puede decirse que aquellos impuestos en los cuales el contribuyente actúa como retenedor se consideren indirectos, ya que estos no se repercuten de un contribuyente a otro. Tampoco son directos pues no es el contribuyente quien lo paga sino otros contribuyentes.

Si hemos dicho que los impuestos indirectos se trasladan habrá que definir con precisión qué significa trasladar.

Trasladar un impuesto no significa señalarlo en un comprobante fiscal.

El tercer párrafo del artículo 1 de la Ley del Impuesto al Valor Agregado contiene dos afirmaciones importantes:

“El contribuyente trasladará dicho impuesto […] a las personas que adquieran los bienes, los usen o gocen temporalmente, o reciban los servicios”.

El traslado, entonces, solo se da en la relación: contribuyente – personas que adquieran los bienes, los usan o gozan temporalmente, o reciban los servicios.

Después el referido párrafo precisa que:

“Se entenderá por traslado del impuesto el cobro o cargo que el contribuyente debe hacer a dichas personas de un monto equivalente al impuesto establecido en esta Ley […]”

El traslado es entonces, el cobro o cargo que el contribuyente debe hacer a las personas que adquieran los bienes, los usan o gozan temporalmente, o reciban los servicios. No obstante, por un error legislativo, la fracción VI del artículo 27 de la Ley del Impuesto Sobre la Renta señala como un requisito de nuestras deducciones:

“Que cuando los pagos cuya deducción se pretenda realizar se hagan a contribuyentes que causen el impuesto al valor agregado, dicho impuesto se traslade en forma expresa y por separado en el comprobante fiscal correspondiente”.

Como podemos observar, el referido ordenamiento se refiere a traslado como el “señalamiento” del impuesto en el comprobante. Esto es improcedente pues se puede “señalar” el IVA expresamente y por separado en un comprobante y eso no significa que el impuesto haya sido trasladado dado que puede tratarse de un comprobante que ampare una contraprestación no cobrada. En todo caso, la Ley del Impuesto Sobre la Renta debiera señalar lo siguiente:

“Que cuando los pagos cuya deducción se pretenda realizar se hagan a contribuyentes que causen el impuesto al valor agregado, dicho impuesto se señale en forma expresa y por separado en el comprobante fiscal correspondiente”.

Si el traslado no fuera el cobro del impuesto, este se causaría conforme a lo devengado y esto no es así, ya que el impuesto al valor agregado que una persona debe considerar a su cargo es el que trasladó, es decir, el que efectivamente cobró, siendo esto acorde en los términos de ley:

“Se entenderá por traslado del impuesto el cobro o cargo que el contribuyente debe hacer…”

El momento del cobro o cargo del impuesto se da hasta el momento en que se le cobra o carga al contribuyente el importe de la contraprestación y por lo tanto es hasta ese momento que puede considerarse que el impuesto se está trasladando.

Por: Redacción