Opción de deducir gastos como si fueran activos fijos

Las disposiciones fiscales buscan prohibir que una persona deduzca activos fijos como si fueran gastos, dado que estos se deducen totalmente en un ejercicio y aquellos se deducen en porcentajes anuales. Sin embargo, el artículo 74 del Reglamento de la Ley del Impuesto Sobre la Renta establece una opción inversa, es decir, deducir gastos como si fueran activos fijos. Este artículo reglamentario señala lo siguiente:

“Los contribuyen­tes que realicen inversiones de activo fijo y conjuntamente adquieran refacciones para su mantenimiento, que se con­suman en el ciclo normal de operaciones de dicho activo, podrán considerar el monto de esas refacciones dentro del monto original de la inversión del activo fijo de que se trate, pudiéndolas deducir conjuntamente con el citado activo fijo, mediante la aplicación en cada ejercicio, de los por cientos máximos autorizados en la Ley, para el activo de que se tra­te, siempre que dichas refacciones no sean adquiridas por separado de la inversión a la que corresponden y la parte del precio que corresponda a las refacciones se consigne en el comprobante fiscal del bien de activo fijo que se adquiera.

En el caso de que con posterioridad a la adquisición del activo fijo y de las refacciones a que se refiere el párrafo anterior, se efectúen compras de refacciones para reponer o sustituir las adquiridas con la inversión original, se consi­derarán como una deducción autorizada en el ejercicio en el que se adquieran, siempre que reúnan los demás requisitos establecidos en la Ley.”

Consideremos que la fracción I del artículo 36 de la Ley del Impuesto Sobre la Renta nos señala que:

“Las reparaciones, así como las adaptaciones a las instalacio­nes se considerarán inversiones siempre que impliquen adicio­nes o mejoras al activo fijo.

En ningún caso se considerarán inversiones los gastos por concepto de conservación, mantenimiento y reparación, que se eroguen con el objeto de mantener el bien de que se trate en condiciones de operación”.

El artículo 75 del Reglamento de la Ley del Impuesto Sobre la Renta nos precisa en relación con la fracción I del artículo 36, antes referida, que:

“Se con­sideran como parte de las instalaciones o de los bienes, las reparaciones o adaptaciones que implican adiciones o me­joras al activo fijo, las que aumentan su productividad, su vida útil o permiten darle al activo de que se trate un uso diferente o adicional al que originalmente se le venía dando…”

Los contribuyentes podrán considerar dentro de las in­versiones a que se refiere el artículo 36, fracción I de la Ley, los gastos que se efectúen por concepto de restauración, conservación o reparación de monumentos artísticos e his­tóricos en términos de la Ley Federal sobre Monumentos y Zonas Arqueológicos, Artísticos e Históricos, siempre que dicha restauración, conservación o reparación se efectúe conforme a la autorización o permiso que para las mismas hubiera otorgado la autoridad competente para tales efectos. La restauración, conservación o reparación correspondiente deberá realizarse bajo la dirección del Instituto competente.

Por: Redacción

Integración del monto de la inversión en activos fijos que debe deducirse a tasas anuales

Podrá suceder que al adquirir algún activo fijo indebi­damente deduzcamos en un solo ejercicio los gastos relacionados con esa adquisición, al no considerar que el segundo párrafo del artículo 31 de la Ley del Impuesto Sobre la Renta dispone que el monto origi­nal de la inversión, es decir, el monto que podemos deducir a tasas anuales, comprende:

1. El precio del bien.

2. Los impuestos efectivamente pagados con motivo de la adquisición o importación del mismo a excep­ción del impuesto al valor agregado.

Las erogaciones por concepto de:

3. Derechos.

4. Cuotas compensatorias.

5. Fletes.

6. Transportes

7. Acarreos.

8. Seguros contra riesgos en la transportación.

9. Manejo.

10. Comisiones sobre compras.

11. Honorarios a agentes aduanales.

El citado numeral dispone que tratándose de las in­versiones en automóviles el monto original de la in­versión también incluye el monto de las inversiones en equipo de blindaje, es decir, las erogaciones reali­zadas para la implementación de dicho equipo no se podrán deducir de forma inmediata como si se tratara de un gasto sino también en porcentajes anuales.

En resumen, consideremos que el monto sujeto a de­ducción cuando adquirimos un activo fijo no solo está representado por el precio que pagamos por él sino que se compone con todos aquellos gastos en que incurrimos hasta dejarlo instalado.

Por: Redacción

No debemos deducir gastos que deban ser considerados activos fijos

Hay gastos que para fines fiscales deben formar parte del monto de adquisición de un activo, es decir, no podemos deducirlos totalmente, sino en porcentajes anuales al igual que la inversión a la cual son inherentes. Digamos que el monto de adquisición de un activo debe incluir además todos los gastos necesarios para dejarlo en condiciones de uso en las instalaciones del comprador (seguros, fletes, honorarios, comisiones sobre compras, etc.)

En relación con lo comentado, hay un criterio no vinculativo del Servicio de Administración Tributaria que refiere el tema de gastos que deben formar parte de las inversiones.

7/ISR/NV Deducción de Inversiones tratándose de activos fijos.

El artículo 25, fracción IV de la Ley del ISR, señala que los contribuyentes podrán efectuar la deducción de inversiones.

El activo fijo por ser considerado una inversión conforme a lo previsto en los artículos 31 y 32, primer y segundo párrafos de la Ley del ISR, únicamente se deduce mediante la aplicación, en cada ejercicio, de los por cientos máximos autorizados que establece dicha Ley sobre el monto original de la inversión.

Por lo anterior, se considera una práctica fiscal indebida:

I. Deducir inversiones en activo fijo, dándoles el tratamiento fiscal aplicable a los gastos, como acontece tratándose de las siguientes adquisiciones:

a) De cable para transmitir datos, voz, imágenes, etc., salvo que se trate de adquisiciones con fines de mantenimiento o reparación.

b) De bienes, como son los refrigeradores, enfriadores, envases retornables, etc., que sean puestos a disposición de los detallistas que enajenan al menudeo los refrescos y las cervezas.

II. Asesorar, aconsejar, prestar servicios o participar en la realización o la implementación de las prácticas anteriores.

Por: Redacción