La Asociación de Bancos de México (ABM) decidió cancelar su proyecto de facturación instantánea en pagos con tarjetas, procesados a través de las Terminales Punto de Venta (TPV), el cual había anunciado en noviembre pasado y que estaba planeado que comenzara a funcionar durante el primer cuatrimestre de este 2020.
Mientras los banqueros argumentan falta de consenso con el SAT, los contadores públicos afirman que la iniciativa generó terror entre los tarjetahabientes.
A decir de Luis Niño de Rivera, presidente de la ABM, la cancelación obedece a que como gremio no han tenido ningún acercamiento con la nueva titular del Sistema de Administración Tributaria (SAT), Raquel Buenrostro, quien desde antes de su llegada al organismo dejó claro que el programa no le gustaba.
“Ella (Raquel Buenrostro) dijo que no le gustaba el programa y que lo iba a estudiar, nosotros lo tenemos cancelado. No va el proyecto, si el SAT no lo quiere y nosotros no estamos trabajando en él, lo tenemos cancelado, no hay proyecto de factura electrónica”, dijo en conferencia de prensa.
En noviembre pasado este proyecto fue presentado de manera conjunta con la entonces jefa del SAT, Margarita Ríos-Farjat, pero a su salida y luego de conocer la postura de Buenrostro las instituciones bancarias del país dejaron de trabajar en la iniciativa.
La herramienta comenzaría a funcionar en el primer cuatrimestre de 2020, e incluía en el comprobante de pago un código QR donde verificaría la factura generada.
De acuerdo con cifras de la Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV), a diciembre de 2019 los bancos del país tenían en circulación 29 millones 36 mil tarjetas de crédito, una reducción de 0.6 por ciento en comparación con los 29 millones 234 mil 789 plásticos de noviembre.
Pese a esta ligera disminución, la tercera en el año, durante todo 2019 el crédito otorgado a través de tarjetas tuvo una participación de 39.2 por ciento dentro de la cartera de consumo de los bancos, lo que representó un aumento de 0.6 por ciento en términos anuales y se ubicó en 407 mil millones de pesos.
La facturación instantánea en TPV era un mecanismo opcional en el que a través de la terminal punto de venta, luego de realizar el pago con tarjeta de crédito o débito, el tarjetahabiente podía generar de manera inmediata su factura. Por: Silvia Rodríguez y Karen Guzmán
