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Las reformas fiscales verdes entran de lleno en los debates de la Economía Circular. Por Alexandra Farbiarz

Las reformas fiscales verdes entran de lleno en los debates de la Economía Circular. Por  Alexandra Farbiarz

Las reformas fiscales verdes empezaron a aplicarse en los 90 en los países del norte de Europa y en España ha habido distintos intentos para que se convirtieran en realidad sin llegar a desarrollarse. De hecho, España es el país que menos recauda en términos de imposición fiscal ambiental.

res han sido las iniciativas de distintos importantes grupos de interés en Europa desde mediados del mes de diciembre pasado relativos a demandas de reformas fiscales verdes a considerar dentro del ámbito de la Economía Circular: Project Ex’Tax, Green Budget Europe y Ecopreneur. La propuesta de Ecopreneur se centra en un IVA específico para las empresas que incluyan criterios de circularidad que coincide con la actual consulta pública respecto a posibles modificaciones de las tasas del IVA.

Las reformas fiscales verdes empezaron a aplicarse en los 90 en los países del norte de Europa y en España ha habido distintos intentos para que se convirtieran en realidad sin llegar a desarrollarse. De hecho, España es el país que menos recauda en términos de imposición fiscal ambiental. Sin embargo, distintos expertos, grandes consultoras y entidades supranacionales apuntan a la necesidad de implantarlas para apuntalar los preceptos de la Economía Circular.

Tal como explican Alberto Gago, Xavier Labandeira de la Universidad de Vigo y José Mª Labeaga de la UNED en su paper “La reforma fiscal verde: consideraciones para el caso español”, publicado en mayo de 2016, el objetivo de la reforma fiscal verde (RFV de ahora en adelante) es “la idea de asociar cambio fiscal y regulación ambiental en actor principal de las transformaciones tributarias”. Para ello, en la práctica, existen un conjunto de soluciones como las que describen los mencionados expertos:

  • “Insistencia en los recortes de la imposición directa aplicados por el modelo extensivo, básicamente en los tipos marginales del IRPF.
  • Suavización de la fiscalidad sobre el empleo, con propuestas de reducción de las cotizaciones empresariales a la Seguridad Social aplicadas de manera discriminatoria a los segmentos o clases de desempleo de menos cualificación y de un carácter crónico más acusado.
  • Compensaciones recaudatorias por medio de la imposición ambiental por  una triple vía: adaptando las accisas tradicionales al argumento ambiental, incorporando nuevos impuestos ambientales “puros” (directamente calculados a partir de las emisiones de los contaminantes), y corrigiendo la imposición directa tradicional para no incentivar comportamientos poco respetuosos con el medio ambiente.”

Se obtendría así una triple finalidad:

  • “Objetivo económico-fiscal,explícito en el modelo extensivo, que consiste en reducir las pérdida de eficiencia causadas por los elevados tipos marginales y las faltas de neutralidad del sistema.
  • Objetivo estrictamente regulatorio, para lo que se propone la utilización de nuevas figuras impositivas de carácter específico.
  • Objetivo económico-laboral: (…) apoyo a la generación de empleo reduciendo su fiscalidad y utilizando la imposición ambiental para compensar las pérdidas recaudatorias consiguientes.”

Desde el pasado mes de diciembre de 2016, se han sucedido distintas demandas ante las instituciones europeas por parte de 3 entidades, con sus correspondientes redes, que reclaman a la UE que desarrolle las reformas fiscales verdes con el fin de poder transitar hacia los objetivos de la Economía Circular explicitados en el nuevo paquete de medidas presentado por la Comisión Europea en 2015, y que este año debería empezar a aprobarse definitivamente en la legislación después de un largo debate y las correspondientes consultas públicas. Pero con ello, además, se podrían también alcanzar los Objetivos de desarrollo sostenible de Naciones Unidas  así como el acuerdo de París para afrontar los retos del cambio climático.

Éstas son las 3 iniciativas que se han presentado:

  • El informe  ‘New era. New plan. Europe. A fiscal strategy for an inclusive, circular economy’  (“Nueva era. Nuevo plan. Una estrategia fiscal para una economía circular inclusiva) de Project Ex’Tax  presentado al presidente holandés el pasado 15 de diciembre.

Project Ex’tax  es una fundación holandesa independiente centrada en la promoción y desarrollo de un cambio fiscal que traslade los costes sobre el trabajo hacia el uso de los recursos naturales y el consumo. Su misión final es contribuir a la implementación de las RFV en los sistemas fiscales nacionales y europeos.

Para la elaboración del informe “New era. New plan” ha colaborado junto a grandes y conocidas consultoras como Deloitte, EY, KPMG Meijburg y PwC, con las que examina el impacto de un cambio de impuestos del trabajo sobre el consumo y uso de recursos naturales.

En el estudio también ha participado La Cambridge Econometrics modelando los impactos de un escenario de cambio tributario en el período 2016-2020 en 27 Estados miembros de la Unión Europea utilizando el modelo macro-econométrico E3ME.

Sobre la base de los resultados de los modelos, otra consultora, en este caso Trucost, evaluó el impacto integrado del escenario en el capital financiero, el capital natural y el capital social. La Declaración Integrada de Valor Añadido (IVA) de Ex’tax incluye el valor del capital financiero, así como los beneficios externos para la sociedad en términos de capital social y capital natural.

Este informe ha sido presentado ante distintas autoridades holandesas si bien, según fuentes consultadas a la dirección de Project Ex’Tax, nos informan que, habiéndose publicado tan recientemente, este primer semestre de 2017 van a difundirlo marcándose como público principal las comunidades empresariales, empezando por aquellas que ya han iniciado su transición hacia la Economía Circular. Entienden que, en la medida en que las compañías son las que presionan también a las instituciones y pueden comprender que los objetivos que se persiguen también les pueden proporcionar beneficios, pueden éstas convertirse, a su vez, en agentes que presionen a las instituciones públicas para empujarlos a llevar a cabo la transición hacia un modelo impositivo más sostenible.

En este informe verán que existe un capítulo dedicado exclusivamente al caso español (p. 183-187), en el que es destacable comprobar que somos el país de la UE con la proporción más baja de impuestos ambientales en términos de su contribución al PIB.

  • También cabe destacar la presentación del informe europeo de recomendaciones de la plataforma de expertos en materia fiscal ambiental Green Budget Europe  (de ahora en adelante GBE) . Esta plataforma, de la que también es miembro Project Ex’Tax, tiene como objetivo promocionar la puesta en marcha de instrumentos basados en el mercado (principalmente impuestos, mecanismos de intercambio de permisos de emisiones y subvenciones) así como de orientación de los presupuestos públicos para dirigirlos, coherentemente, hacia objetivos ambientales como herramientas fundamentales para la protección del medio ambiente, el uso racional de los recursos y el desarrollo sostenible a nivel mundial, focalizándose a nivel de los Estados Miembros, de la UE así como en otras regiones.

El informe presentado por el GBE “Evaluación de los informes y propuestas específicas por países. Recomendaciones”  se publicó el pasado 12 de diciembre en el marco del European Semester de 2017.

Iniciado en 2010, el “Semestre Europeo” es un instrumento de gobernanza financiera de la UE que permite a los países miembros de la UE coordinar sus políticas económicas a lo largo del año y abordar los retos económicos que enfrenta la UE. El “Semestre Europeo” garantiza que los Estados Miembros debatan sus planes económicos y presupuestarios con sus socios de la UE en momentos específicos de la primera parte del año, de manera que, en la segunda parte del año, se puedan adoptar medidas nacionales, en particular a través de los presupuestos para el año siguiente.

El informe fue co-redactado con el CEE-Bankwatch y el European Environmental Bureau  junto con los expertos que redactaron el análisis y recomendaciones para cada uno de los países. En el caso de España, la redacción estuvo a cargo de Ignasi Puig Ventosa.

Algunas de las recomendaciones son coherentes con las que se recogían en el informe de la  “Comisión de expertos para la reforma del sistema tributario español”  a solicitud del ministro Montoro en febrero de 2014, en las que se pedían:

  • “Reformas de los impuestos sobre los combustibles y el carbono.
  • Reformas de los impuestos sobre los impuestos de la electricidad.
  • Reformas de los impuestos sobre el agua.
  • Reformas de los impuestos sobre el transporte privado.
  • Adopción de impuestos nacionales sobre otros gases de efecto invernadero diferentes del CO2.
  • Adopción nacional de impuestos sobre vertido e incineración de residuos.”

 

  •  Por otra parte, Ecopreneur.eu, la Federación Europea de Empresas Sostenibles que reúne a las asociaciones nacionales de distintos países de la UE de empresas de economía verde, que establecen conjuntamente lobby para establecer un rumbo para políticas económicas sostenibles, también demanda reformas fiscales, esta vez respecto al IVA. Bajo su paraguas están representadas más de 2000 empresas sostenibles europeas, muchas de ellas PYME, que recordemos, constituyen el tejido empresarial más numeroso en Europa. La red española de Ecopreneur está representada por la Asociación de Empresas de la Economía Verde (ECOVE), que nació el año pasado con la aspiración de ser la patronal de los ecoemprendedores y las pymes de la economía verde, defendiendo sus intereses y catalizando el cambio hacia una economía más verde y baja en carbono.

Además de haberse manifestado en varias ocasiones respecto al Paquete de Economía Circular, está elaborando actualmente un position paper – que tienen previsto presentar la semana que viene- en el que demandan un IVA más reducido para aquellos productos y servicios que incluyan criterios de circularidad. En junio ya avanzaron su postura en respuesta al position paper presentado por Simona Bonafe, la responsable parlamentaria que emitió un informe sobre el Paquete de Economía Circular en junio del año pasado. En respuesta a dicho informe,

Ecopreneur incluyó una justificación sobre la cuestión de un IVA orientado a velar por la Economía Circular que aquí traducimos:

“Todos los medios para aumentar la eficiencia de los recursos deben ser mencionados aquí. Cuando se preparan para su reutilización o reciclado, los productos no se convierten en residuos. La apertura de la Directiva del IVA para permitir la diferenciación sobre la base de la eficiencia de los recursos corregirá una grave falla en el Paquete CE: la ausencia de incentivos financieros para los consumidores. También es un fuerte deseo de las empresas sostenibles para aumentar la atracción del mercado.”

Este planteamiento coincide con la consulta pública “Hacia una política de tipo de IVA modernizado: la consulta pública sobre la reforma de los tipos de IVA” , que modificará la Directiva 2006/112 /CE, relativa al sistema común del impuesto sobre el valor añadido. Esta consulta pública se enmarca dentro del Plan de Acción sobre el IVA presentado en abril de 2016 por la Comisión en la Comunicación COM(2016) 148 final, que ha generado otras dos consultas públicas:

  • Hacia un espacio único de IVA sólido en la UE: Consulta pública sobre el sistema definitivo del IVA para las transacciones entre empresas (mercados B2B) intra-UE sobre los bienes.
  • Consulta pública sobre el régimen particular de las pequeñas empresas previstas por la Directiva del IVA.

Todas estas consultas se abrieron el 20 de diciembre de 2016 y se cerrarán el 20 de marzo de 2017.

Urge, pues, una internalización de los costes externos provocados por la industria y energía basados en el uso intensivo de materiales fósiles y materias primas cada vez más escasas; la tarificación del carbono así como la fiscalización de otros impactos ambientales deben ir en aumento  (por ejemplo, aplicando el principio de “quien contamina paga”) y un sistema de reformas fiscales que incentive las iniciativas que aplican principios de circularidad en sus modelos de negocio. Es también desde las reformas fiscales que se podrán lograr no solo los objetivos europeos de Horizonte 2020 sino también los objetivos de desarrollo sostenible de Naciones Unidas y las aspiraciones que recogen los compromisos para frenar el el Cambio Climático según el acuerdo de la COP21 de París.

La transición de un régimen fiscal basado en impuestos ambientales permite, pues, afrontar la escasez de cada vez más recursos y materiales, incentivar una economía desacoplada del uso de las materias primas, pasando a la aparición de nuevas formas de producción menos contaminantes y al aprovechamiento de los recursos mediante la reutilización, el reciclaje y la valorización de los materiales ya circulantes. Todo ello supondrá nuevas formas de trabajo y consumo y nuevas formas, probablemente, de comprender la Investigación e Innovación, lo que requerirá de unas tasas sobre el trabajo más bajas para permitir la creación de empleo estable en este nuevo paradigma que encuentra aún muchas resistencias a pesar de que lobbys, ecologistas e instituciones supranacionales (la propia UE) están de acuerdo en que este traslado de modelo impositivo puede suponer una gran oportunidad de cambio de modelo económico, social y ambiental. Recordemos que actualmente el desempleo en Europa explica también contextos sociopolíticos y económicos a los que es urgente dar respuestas viables. Así, pues, trasladar los impuestos sobre el rendimiento del trabajo sobre el uso de recursos naturales y sobre las emisiones contaminantes debe permitir una economía más inclusiva y sostenible según recogen las mencionadas iniciativas comentadas en este post.

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