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La Renta y su impuesto

La renta, para fines fiscales, está representada por todos aquellos rendimientos, utilidades y ganancias que genera una persona, ya sea física o moral, los cuales se materializan, en el momento en que de acuerdo con las disposiciones fiscales, incrementan el patrimonio o capital de esta, respectivamente.

Las personas que deben cubrir el impuesto sobre la renta se denominan “contribuyentes” en virtud de que los impuestos, conjuntamente con las aportaciones de seguridad social, las contribuciones de mejoras y los derechos, se denominan “contribuciones”, de tal manera que el término contribuyente, se aplica no solo a quienes lo son respecto del impuesto sobre la renta, sino de cualquier otro impuesto o bien de las referidas aportaciones de seguridad social, de las contribuciones de mejoras o de los derechos.

La fracción IV del artículo 31 constitucional, obliga a los residentes en México a contribuir al gasto público de la manera equitativa y proporcional que dispongan las leyes y es de esta disposición fundamental de donde se genera el hecho de definir bajo el concepto de “contribuciones” a las cantidades que tiene derecho a percibir el estado y que tienen como destino el gasto público, es decir, en esencia, las personas físicas y morales “contribuyen para solventar el gasto público”. Para el gobierno, la semántica es importante. Anteriormente, se denominaban “causantes” a quienes aportaban para el gasto público.

El actual Registro Federal de Contribuyentes, antaño se denominaba “Registro Federal de Causantes”, pues se entendía que eran las personas físicas y morales, a través de sus actos o actividades, las responsables del surgimiento de los impuestos a su cargo. En otras palabras, se asumía que las cosas no ocurrían por sí solas sino que eran las personas quienes las propiciaban, luego entonces eran las “causantes”.

Actualmente, ya no son responsables, sino que “de buena voluntad contribuyen”, bueno, por lo menos esta fue la idea con el cambio de denominación, cosa, fútil, pues en todas las leyes se encuentra la consigna insustituible para los fines impositivos de “los contribuyentes se encuentran obligados a…”.

La palabra “tributo” debió también cambiarse por la de “contribución”, pues la primera se refiere a la entrega de dinero que se hace a una persona como manifestación de la subyugación a esta o por el reconocimiento de estar utilizando bienes de los cuales aquella es propietaria.

En las democracias consolidadas, los contribuyentes no deben estar subyugados al gobierno y esto no es propietario de los bienes de la nación, aunque en ambos supuestos, en ocasiones parezca lo contrario, por lo tanto, es impreciso, aunque práctico, referirse a los tributos.   

Por: Redacción

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