Cumplimiento de los contratos que se celebran en UDIS
octubre 11, 2019
Google, Facebook y Amazon piden tiempo para adaptarse a nuevas reglas fiscales
octubre 17, 2019

La importancia de efectuar consultas sobre la correcta clasificación arancelaria

La fracción arancelaria es un código internacional que se asigna a cada tipo de mercancía. El número asignado a cada tipo de producto consta de 8 dígi­tos. De estos, 6 son uniformes a nivel internacional y 2 son asignados por el país al cual se importan las mercancías. Los dos primeros dígitos, para las dis­tintas fracciones son ordenados en forma progresiva del 01 al 98. El que se establezcan fracciones aran­celarias es con la finalidad de identificar la mercancía que se importa. Con ello, en la aduana se pude cono­cer de forma rápida que tipo de regulaciones tiene la mercancía importada. Digamos que los ocho dígitos se integran de la manera siguiente:

Los dígitos 1 y 2 se asignan en función del capítulo al que corresponden las mercancías dentro del Sistema Armonizado de Designación y Codificación de Mercancías.

Los dígitos 3 y 4 son para clasificar el producto en forma general a lo que se le conoce como partida arancelaria.

Los dígitos 5 y 6 son para clasificar el producto es una subpartida arancelaria, es decir, especificar el tipo de producto.

Los dígitos 7 y 8, según lo comentamos, se asignan de manera local.

Las fracciones arancelarias cambian constantemente y por lo tanto es importante que al pretender importar una mercancía se cuente con tablas actualizadas de esas fracciones ya que el asignar una fracción que no corresponde puede ser causa de que se paguen me­nos contribuciones y a que posteriormente se efectúe el pago de las diferencias con actualización y recar­gos y en su caso con multas. Existe una asociación de agentes aduanales que proporciona las fraccio­nes actualizadas. Esta Asociación tiene su dirección en Avenida 602 sin número, primer piso de la Zona Federal de la Aduana. Su teléfono es 55 56 28 15 00.

Los importadores, exportadores y agentes o apode­rados aduanales, previa a la operación de comercio exterior que pretendan realizar, pueden formular con­sulta ante las autoridades aduaneras, sobre la clasi­ficación arancelaria de las mercancías objeto de la operación de comercio exterior, cuando consideren que se pueden clasificar en más de una fracción arancelaria.

Dicha consulta puede efectuarla directamente el inte­resado ante las autoridades aduaneras o a través de confederaciones, cámaras o asociaciones, señalando además la fracción arancelaria que se considera aplicable, las razones que sustenten la apreciación y la fracción o fracciones con las que exista duda y anexar, en su caso, las muestras, catálogos y demás elementos que permitan identificar la mercancía para su correc­ta clasificación arancelaria.

Quienes hubieran formulado consulta pueden reali­zar el despacho de las mercancías materia de la con­sulta, por conducto de su agente o apoderado adua­nal, anexando al pedimento copia de la consulta, en la que conste su recepción por parte de las autorida­des aduaneras.

Para ejercer esta opción se efectua­rá el pago de las contribuciones de conformidad con la fracción arancelaria cuya tasa sea la más alta de entre las que considere que se pueden clasificar, así como pagar las cuotas compensatorias y cumplir con las demás regulaciones y restricciones no arancela­rias aplicables a las distintas fracciones arancelarias motivo de la consulta.

Si con motivo del reconocimiento aduanero o segun­do reconocimiento, se detectan irregularidades en la clasificación arancelaria de la mercancía declarada en el pedimento, los funcionarios adscritos a la adua­na no emitirán resolución hasta en tanto no se resuel­va la consulta por las autoridades aduaneras.

Cuando de la resolución que emitan las autoridades aduaneras resulten diferencias de contribuciones y cuotas compensatorias a cargo del contribuyente, éste debe pagarlas, actualizando las contribuciones y con recargos desde la fecha en que se realizó el pago y hasta aquella en que se cubran las diferen­cias omitidas sin que proceda la aplicación de san­ción alguna derivada por dicha omisión. Si resultan diferencias en favor del contribuyente, éste podrá rectificar el pedimento para compensarlas o solicitar su devolución.

Las resoluciones deben dictarse en un plazo que no podrán exceder de tres meses contados a partir de la fecha de su recepción. Transcurrido dicho plazo sin que se notifique la resolución que corresponda, se entenderá que la fracción arancelaria señalada como aplicable por el interesado es la correcta. En caso que se requiera al promovente para que cumpla los requisitos omitidos o proporcione elementos ne­cesarios para resolver, el término comenzará a correr desde que el requerimiento haya sido cumplido.

La SHCP puede demandar ante el Tribunal Administrativo correspondiente, la nulidad de la clasi­ficación arancelaria favorable a un particular por omi­sión en la contestación de su consulta. La promoción necesariamente debe hacerse a través del Tribunal Federal de Justicia Administrativa ya que las autoridades aduanales están impedidas legalmente para revocar por sí y ante sí las resoluciones favo­rables a los particulares. Ahora bien, si un particular obtuvo resolución favorable respecto a determinada clasificación arancelaria en pedimentos subsecuen­tes podrá seguirla aplicando ya que no obstante que existe independencia en pedimentos de importación posteriores a la emisión de la resolución de la con­sulta, debe estimarse que, según lo comentado, ta­les resoluciones sólo pueden ser modificadas a tra­vés de la resolución que dicte el Tribunal Federal de Justicia Fiscal y Administrativa.

Es así que el último párrafo del artículo 48 de la Ley aduanera establece que “Cuando las autoridades aduaneras modifiquen los criterios de clasificación arancelaria, estas modi­ficaciones no comprenderán los efectos producidos con anterioridad a la nueva resolución”.

Deja un comentario