Constancia de viáticos y porcentaje que podrá no ser comprobado
octubre 29, 2019
Diferencia entre obsequios y donativos
noviembre 5, 2019

Intereses no deducibles aún y cuando no se tengan préstamos bancarios

La fracción VII del artículo 27 de la Ley del Impuesto Sobre la Renta establece como requisito de deducibilidad de los intereses el que los capitales tomados en préstamo de los cuales derivan se hayan invertido en los fines del negocio. Debido a ello, dicha fracción dispone además que cuando el contribuyente otorgue préstamos a terceros (accionistas, empleados o persona ajenas a la empresa) sólo serán deducibles los intereses que se devenguen de capitales tomados en préstamos hasta por el monto de la tasa más baja de los intereses estipulados en los préstamos otorgados a tales personas, en la porción del préstamo que se les hubiera hecho a éstos y siempre que se expida y entregue comprobante fiscal a quienes se les haya otorgado el préstamo; los cuales podrán utilizarse como constancia de recibo. La fracción establece que si en alguna de estas operaciones no se estipularan intereses, no procederá la deducción respecto al monto proporcional de los préstamos hechos a las personas citadas.

El tercer párrafo del artículo 45 del Reglamento de la Ley del Impuesto Sobre la Renta dispone que cuando el contribuyente otorgue préstamos en determinada moneda y no hubiera obtenido créditos suficientes en la misma (incluso si no tuviera ningún crédito), considerará como tasa mensual de interés, pagada por las cantidades excedentes, la más baja que rija por operaciones interbancarias en el mercado de Londres (LIBOR) en la fecha en que se conceda el préstamo; dicha tasa deberá ser la correspondiente al tipo de moneda de que se trate y al plazo en que se hubiera otorgado el préstamo. Si la moneda fuere peso mexicano, se considerará como tasa la promedio diaria de los Certificados de la Tesorería de la Federación, colocados a plazo de noventa días, en el mes inmediato anterior, o en su defecto, del valor a cargo del Gobierno Federal inscrito en el Registro Nacional de Valores equiparable a los certificados mencionados.

Hay poca claridad en la disposición reglamentaria referida en el párrafo anterior. Propone el supuesto de que obtuvimos un crédito de 10,000 dólares y que se le presta a un tercero, por ejemplo, la cantidad de 15,000 dólares. ¿Cómo vamos a determinar intereses no deducibles si es que en gastos no tenemos cantidad alguna que estemos deduciendo por ese concepto ya que tales intereses solo se nos generarán respecto de un capital de 10,000 dólares? Creemos que el legislador se quiso referir a los casos en los que se obtiene un crédito de 10,000 dólares y otro en moneda nacional, digamos de $ 200,000.00 y que de ahí se prestaron los 15,000 dólares, pero esto no quedó precisado en el texto de ley y con ello queda incluida en la disposición el supuesto de que se obtienen préstamos por una cantidad y se otorgan créditos por una cantidad mayor.

Por otra parte, considérese que es una disposición reglamentaria y no de ley, la que habla de una no deducibilidad de intereses aún y cuando no se hubieran obtenido préstamos o se hubieran obtenido pero en cantidad no suficiente en relación con el monto prestado a terceros. El reglamento, valga la expresión, solo está para reglamentar lo que la ley establece y no para adicionar disposiciones que la propia ley no contempla (principio de supremacía de la ley), lo cual para muchos de nuestros lectores podría ser materia de amparo.

Probablemente, el Ejecutivo Federal, al redactar el artículo reglamentario, asumió que si bien no se pagan intereses (sobre 5,000 dólares restantes prestados, al solo haberse obtenido 10,000 dólares de préstamo) también es cierto que se dejan de ganar, es decir, el beneficio de los intereses que generarían los recursos con que cuenta el contribuyente (el equivalente a los 5,000 dólares) se trasmite al prestatario. Conforme a este criterio, al elaborar nuestra conciliación entre el resultado contable y fiscal tendríamos una partida por intereses no deducibles que incrementaría la utilidad fiscal.

Otra de las lagunas de ley, es el tratamiento fiscal cuando de préstamos a socios o accionistas se trata, ya que aquellos que no son consecuencia normal de las operaciones de la persona moral, se pactan a plazo mayor de un año y el interés pactado es menor a la tasa que fija la Ley de Ingresos de la Federación para la prórroga de créditos fiscales (0.98% mensual en 2019), de acurdo con el artículo 140 de la Ley del Impuesto Sobre la Renta se consideran dividendos. Dicho ordenamiento no precisa que tales dividendos no deben considerarse préstamos y en tal caso no debieran generar intereses no deducibles. Dicho en otros términos, no se le debiera dar al dinero entregado al accionista el tratamiento fiscal de préstamo sino de dividendo. Pero esto tampoco está precisado en el referido ordenamiento.

Por: Redacción

Deja un comentario