Los depósitos en efectivo no necesariamente son ingresos omitidos
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Ingresos percibidos que no son base de ISR

La autoridad fiscal siempre pretenderá que cualquier cantidad percibida en efectivo se considere un ingreso objeto de impuesto sobre la renta, no obstante, son diversos los tipos de ingreso que la propia ley exenta de la contribución. Veamos:

Viáticos

La fracción XVII del artículo 93 de la Ley del Impuesto Sobre la Renta, exenta de esa contribu­ción a los viáticos, cuando sean efectivamente ero­gados en servicio del patrón y se compruebe esta circunstan­cia con documentación de terceros que reúna los requisitos fiscales. Los depósitos en efec­tivo en la cuenta personal de un trabajador no tienen por qué considerarse ingresos.

Enajenación de casa habitación

La fracción XIX del artículo 93 de la Ley del Impuesto Sobre la Renta, exenta de impuesto a los ingresos obtenidos por la enajenación de la casa habitación. Si una persona percibe algún pago en efectivo y lo depo­sita en su cuenta lo único que tiene que hacer es demostrar que el dinero de ese depó­sito proviene de la referida operación así como su legalidad. En este caso el enajenante no tiene nin­guna obligación de demostrar el origen de los recur­sos, esa es una obligación del comprador. No obs­tante, cabe señalar que el artículo 32 de la Ley para la Prevención e Identificación de Operaciones con Recursos de Procedencia Ilícita, prohíbe dar cumpli­miento a obligaciones y, en general, liquidar o pagar, así como aceptar la liquidación o el pago, de actos u operaciones mediante el uso de monedas y billetes, en moneda nacional o divisas y Metales Preciosos, en la constitución o transmisión de derechos reales sobre bienes inmuebles por un valor igual o superior al equivalente a ocho mil veinticinco veces el valor diario de la Unidad de Medida y Actualización, al día en que se realice el pago o se cumpla la obligación.

Enajenación de bienes muebles

El inciso b) de la fracción XIX del artículo 93 de la Ley del Impuesto Sobre la Renta, exenta de esa con­tribución a los ingresos obte­nidos por la enajenación de bienes muebles (distintos de acciones, partes so­ciales, títulos valor e inversiones del contribuyente), cuando en un año de calendario la diferencia entre el total de las enajenaciones y el costo comprobado de la adquisición de los bienes enajena­dos, no exce­da de tres veces el valor diario de la Unidad de Medida y Actualización elevado al año. Por la utilidad que exceda se pagará el impuesto. Dicho en otras palabras, una persona puede enajenar su refrigerador, cama, televisión, automóvil, etc., y si la uti­lidad obtenida en esas enajenaciones no rebasa el referido límite, considerando el salario que correspon­da al ejercicio sujeto a fiscalización, no pagará el ISR.

El segundo párrafo siguiente al inciso c) de la fracción XXIX del artículo 93 de la Ley del Impuesto Sobre la Renta precisa que la enajenación de bie­nes muebles efectuada por personas que realizan actividades empresariales o profesionales no estará exenta de impuesto. Consideramos que esto solo es aplicable respecto de bienes destinados a la activi­dad empre­sarial o profesional.

Donativos

La fracción XXIII del artículo 93 de la Ley del Impuesto Sobre la Renta, precisa que estarán exentos de ese impuesto los donativos en los si­guientes casos:

a) Entre cónyuges o los que perciban los descen­dientes de sus ascendientes en línea recta, cualquie­ra que sea su monto.

Aunque no existe en ley un concepto que tipifique el “gasto” que un cónyuge le da al otro para la manuten­ción de la familia y cuidado del hogar lo ubicaríamos en este supuesto pues el donativo no tiene límite en cuanto a monto exento.

Obsérvese que en la gran parte de conceptos que hemos estado comentando no existe obligación de quien recibió el dinero para depositarlo en su cuenta de emitir un comprobante fiscal.

Donativos de:

– Padres a hijos se encuentran exentos de impuesto

– Abuelos a nietos se encuentran exen­tos.

– Bisabuelos a bisnietos se encuentran exentos

– Tatarabuelos a tataranietos se encuen­tran exentos

b) Los que perciban los ascendientes de sus descen­dientes en línea recta, siempre que los bienes reci­bidos no se enajenen o se donen por el ascendiente a otro descendiente en línea recta sin limitación de grado.

Donativos de:

– Hijos a padres se encuentran exentos de impuesto

– Nietos a abuelos se encuentran exen­tos.

– Bisnietos a bisabuelos se encuentran exentos.

– Tataranietos a Tatarabuelos se encuentran exentos.

Según lo dispone el inciso los ascendientes que re­ciben el donativo no lo pueden a su vez donar o en­tregar a un descendiente en línea recta. Esto se da porque se pretende inhibir la triangulación del dona­tivo con el único fin de quedar exento del impuesto. Por ejemplo, que un hijo A done un bien a su padre quien a la vez lo dona a un hijo B. Con esta operación lo que se observa es que en realidad la donación fue del hijo A al hijo B y de acuerdo con la ley la opera­ción no se encuentra exenta de impuesto.

c) Los demás donativos recibidos por las personas fí­sicas, siempre que el valor total de los recibidos en un año de calendario no exceda de tres veces el valor diario de la Unidad de Medida y Actualización elevado al año. Por el excedente se pagará el impuesto sobre la renta.

Un donativo recibido por ejemplo de un amigo se en­cuentra exento de impuesto.

Si cualquier donativo en los términos del inciso c) an­terior se encuentra exento de impuesto, resulta en­tendible que el segundo párrafo del artículo 93, aclare que tal exención no aplica cuando el donativo es re­cibido por personas físicas que realizan activi­dades empresariales o profesionales, ya que de no estable­cerse de tal manera una de estas personas podría omitir ingresos bajo la figura de donación.

Indemnizaciones por daños que no ex­cedan al valor de mercado

La fracción XXV del artículo 93 de la Ley del Impuesto Sobre la Renta dispone que estarán exentos de impuesto las indemnizaciones por daños que no excedan al valor de mercado del bien de que se trate, precisando que por el excedente se pagará el im­puesto. Si una persona nos choca nuestro auto y nos paga una indemnización el monto percibido no será objeto de impuesto.

Por: Redacción

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