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¿Es obligatorio el aseguramiento de maestros (as) y profesores (as)?

Algunas instituciones educativas del sector privado tienen la duda de si deben o no asegurar a su personal docente, pues no alcanzan a determinar si estos son o no trabajadores subordinados. La subordinación es el elemento esencial que hace que una persona sea considerada trabajador. Según lo han sostenido nuestros tribunales, la subordinación se da cuando una persona le establece a otra:

A. Qué hacer.

B. Cómo hacerlo.

C. Cuándo hacerlo.

De conformidad con los tres incisos anteriores, la subordinación se configura cuando al prestador del servicio respecto del trabajo:

1. Se le ordena dónde realizarlo.

2. Se le ordena cómo realizarlo.

3. Se le proporcionan los medios para desempeñarlo, siendo estos propiedad de la empresa.

4. Se le expiden credenciales que lo identifican como empleado.

5. Se le fija un horario y/o jornada de trabajo.

6. Se le asigna una retribución por el trabajo en las condiciones anteriores.

Habrá escuelas que a partir de los elementos que hemos señalado cuenten con maestros que efectivamente son sus trabajadores y no obstante, con el fin de “ahorrarse” las cuotas al IMSS y al INFONAVIT consideren indebidamente para efectos fiscales al servicio subordinado como servicio independiente, es decir, sujeto al pago de un honorario.

La fracción tercera del artículo 134 de la Ley Federal del Trabajo establece como obligación de los trabajadores:

“Desempeñar el servicio bajo la dirección del patrón o de su representante, a cuya autoridad estarán subordinados en todo lo concerniente al trabajo”.

De lo expuesto es que se concluiría que cualquier maestro contratado para dar clases a los alumnos de una escuela sería trabajador ya que se le establece un horario de trabajo, se le proporcionan los medios para que desempeñe su labor (pizarrones, computadoras, marcadores, planes de estudio, etc.), se le instruye sobre los alcances de sus clases, se le proporcionan credenciales como maestro de la institución, etc., es decir, se conforman todos los elementos de la subordinación.

En noviembre de 2000 el Consejo Técnico del IMSS emitió un Acuerdo con el cual se establecía que son sujetos de aseguramiento:

“Los maestros que presten sus servicios por un mínimo de 18 horas a la semana en instituciones educativas, cualquiera que sea su personalidad jurídica o naturaleza económica”

Se señaló además que:

“Las instituciones educativas que contraten maestros con jornadas menores a 18 horas a la semana podrán quedar exceptuadas de la obligación de inscribirlos, siempre y cuando:

a) La docencia no sea su principal fuente de ingresos.

b) Cuando los ingresos provenientes de dicha actividad no sean fuente única y principal de su subsistencia.

c) Que sean derechohabientes del algún sistema de seguridad social.

Al establecer los parámetros referidos el IMSS asumió un papel legislativo que no le corresponde ya que una persona podría no encontrarse en cualquiera de los supuestos que contemplan los incisos a) a c) anteriores y sin embargo no ser trabajador de una institución educativa. Muchas instituciones educativas bien podían ampararse contra el Acuerdo del IMSS y ganar los juicios, dada la incompetencia del citado organismo para legislar.

Si bien, con una sana intención, el IMSS trató de colaborar a través de su Acuerdo para regular una situación obscura, lo cierto es que generó mayores problemas y debido a ello abrogó su Acuerdo a partir del día 5 de noviembre de 2003. “Que cada quien aplique la Ley conforme la entienda y en lo que a su derecho convenga” pareció ser la postura que tomó el Organismo.

En el Diario Oficial de la Federación del día 4 de noviembre de 2003 se publicó el Acuerdo siguiente:

“El H. Consejo Técnico, en la sesión celebrada el día 9 de julio del presente año, dictó el Acuerdo número 279/2003, en los siguientes términos:

“Este Consejo Técnico, con fundamento en los artículos 251 fracciones IV, VIII y XXXVII, 263 y 264 fracciones III y XVII de la Ley del Seguro Social, y conforme al contenido del oficio 617 del 25 de junio de 2003 de la Dirección Jurídica, con el objeto de cumplir cabalmente y en todos sus términos las disposiciones contenidas en la Ley del Seguro Social y sus Reglamentos, en cuanto al régimen de aseguramiento de los maestros que prestan sus servicios en instituciones educativas, cualquiera que sea su personalidad jurídica o naturaleza económica, acuerda: Único.- Por medio del presente, se deja sin efectos el Acuerdo 773/2000 de fecha 22 de noviembre de 2000, emitido por este mismo Órgano Colegiado. El presente Acuerdo entrará en vigor al día siguiente de su publicación en el Diario Oficial de la Federación”.

Atentamente. México, D.F., a 27 de agosto de 2003.- El Secretario General, Juan Moisés Calleja García.- Rúbrica. 

Como se ve, al eliminarse el Acuerdo, el IMSS dejó en manos de patrones y empleadores decidir en qué casos se debe o no asegurar a los maestros.

Es la fracción primera del artículo 12 de la Ley del Seguro Social la que establece quiénes son sujetos de aseguramiento:

“Las personas que […] presten, en forma permanente o eventual, a otras de carácter físico o moral o unidades económicas sin personalidad jurídica, un servicio remunerado, personal y subordinado, cualquiera que sea el acto que le dé origen y cualquiera que sea la personalidad jurídica o la naturaleza económica del patrón aun cuando éste, en virtud de alguna ley especial, esté exento del pago de contribuciones”

Debido al beneficio económico que para el IMSS representa el aseguramiento de una persona es entendible que pretenda que cualquier maestro quede asegurado.

En marzo de 2019, el Instituto Mexicano del Seguro Social, emitió un comunicado mediante el cual señala las modalidades de aseguramiento de los Maestros y las características que deben prevalecer para que esto sea obligatorio. Señala lo siguiente:

Las profesoras y profesores también tienen derecho al Seguro Social

 

Conoce las Modalidades de Aseguramiento que el IMSS tiene para ti.

Son tres las modalidades. Conoce tus derechos.

Fecha de publicación. 10 de marzo de 2019

 

I. A través del Régimen Obligatorio

Si las y los profesores prestan sus servicios en una institución educativa de manera personal y subordinada, por lo cual reciben un salario, es obligación de las instituciones educativas registrarlos como sus trabajadores en el IMSS.

¿A qué tienen derecho?

– Seguro de Riesgos de Trabajo. En caso de accidentes o enfermedades de trabajo, otorga protección en salud y accesos a beneficios en dinero que permiten al trabajador obtener un ingreso en sustitución del salario durante el tiempo que subsiste el padecimiento.

– Seguro de Invalidez y Vida. Apoyo económico para el trabajador y sus familiares en caso de invalidez o muerte.

– Seguro de Retiro, Cesantía en Edad Avanzada y Vejez. Otorga pensión para el retiro (SAR), lo cual les brinda mayor tranquilidad en el futuro, previo cumplimiento de los requisitos de Ley.

– Seguro de Enfermedades y Maternidad. Otorga de forma ilimitada atención médica, medicinas, gastos hospitalarios y de laboratorio, para el (la) trabajador (a) y su núcleo familiar. Atención médica por maternidad.

– Seguro de Guarderías y Prestaciones Sociales. Otorga apoyos para el cuidado de los (las) hijos(as) de los (las) trabajadores(as) a través de guarderías. Además de programas de promoción de la salud y cultura (centros vacacionales, deportivos y teatros), y otro tipo de prestaciones sociales como velatorios.

¿Cómo saber si están en este supuesto de aseguramiento?

Por regla general, los (las) profesores (as) de las instituciones educativas son sujetos del Régimen Obligatorio cuando presten en forma permanente o eventual un servicio remunerado, personal y subordinado.

Sin embargo, no serán sujetos de aseguramiento si cumplen las siguientes condiciones:

– Cuenten con un contrato de prestación de servicios profesionales en términos de la legislación civil.

– Que el (la) profesor(a) traslade el IVA a la institución educativa de manera expresa y por separado, por los servicios prestados, excepto tratándose de asimilados a salarios.

– Que la docencia no sea la actividad preponderante, es decir, que no rebase 50% del total de los ingresos del profesor durante un ejercicio fiscal correspondiente.

– Que el (la) profesor(a) no esté en la nómina de la institución educativa ni reciba las mismas prestaciones que los (las) trabajadores (as) que están en nómina (aguinaldo, horas extras, vacaciones).

– Que el (la) profesor(a) se dedique bajo el contrato estipulado, exclusivamente a la actividad de dar clases, no debiendo realizar ninguna otra actividad que le genere ingresos de la institución.

II. A través de la Incorporación Voluntaria al Régimen Obligatorio del Seguro Social

 

Si las y los profesores no se consideran trabajadores, podrán contratar su incorporación voluntaria al IMSS.

¿Cómo se contrata?

– Se contrata de manera voluntaria, a través de la celebración de un convenio individual o colectivo. Se deberá resolver un cuestionario médico para determinar la procedencia de su inscripción, toda vez que existen exclusiones de ciertos padecimientos preexistentes y tiempos de espera para la atención de ciertas enfermedades.

– Se cubre una cuota anual anticipada calculada con base en un salario mínimo, con un costo aproximado de $10,165.94

¿A qué tienen derecho?

– Otorga asistencia médica, quirúrgica, farmacéutica, hospitalaria y de maternidad.

– Pensión por Seguro de Invalidez y en caso de muerte, de viudez y orfandad (Seguro de Vida).

– Seguro de Retiro y Vejez.

Quedan amparados en el Seguro de Enfermedades y Maternidad, además de las o los profesores, sus beneficiarios legales.

III. A través del Seguro de Salud para la Familia

En este esquema de aseguramiento se pueden incorporar voluntariamente las y los profesores que no cuenten con un esquema de seguridad social.

– Se contrata a través de la celebración de un convenio individual o colectivo.

– Se cubre una cuota anual por anticipado, en función de la edad de cada una de las persona del grupo familiar que se desee incorporar.

Grupo de edad Cuotas anuales 2019
0-19 $3,900
20-29 $4,600
30-39 $4,900
40-49 $6,800
50-59 $7,150
60-69 $10,350
70-79 $10,750
80 y más $10,800

Cuotas vigentes a partir del 1° de marzo de 2019.

¿A qué tienen derecho?

– Asistencia médica, quirúrgica, farmacéutica, hospitalaria y de maternidad.

– Existen enfermedades preexistentes que impiden su incorporación, padecimientos con ciertos periodos de espera, así como algunas exclusiones.

De lo expuesto podemos concluir que al Instituto Mexicano del Seguro Social le interesa que se le paguen las cuotas, independientemente de quien legalmente sea el responsable de cubrirlas.

Por: Redacción

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